Bueno, bueno… asà están las cosas en EE.UU: la gente escucha la radio por satélite… y está comenzando a hacer “pupa” a la populirad de la radio convencional.
Para empezar la audiencia de AM y FM en EE.UU ha caido un 13% en los últimos 10 años y el número de “escuchantes” (que dirÃan los Geronación) de las radios digitales Sirius y Xm no deja de subir, y eso que hay que comprarse un receptor, que al cambio el más barato te sale por 25 euros, para empezar, y luego continuar pagando la no despreciable cifra de 10′89 euros al mes a modo de abono… pues con todo esto Xm tiene más de 6 millones de usuarios y espera alcanzar los 20 millones para el 2010, otros 3 millones escuchan ya a la plataforma Sirius, y… ¿Por qué? Pues porque la primera ofrece 160 canales de radio y la segunda 125.
Además han tirado de talonario, y mientras Xm ha fichado para sà con contratos multimillonarios a gente como Oprah Winfrey (la de los programas en que siempre hay movida rara) y Bob Dylan, Sirius ha optado por fichar a Howard Stern (un controvertido y seguido presentador de radio tradicional), y ahà no acaba la guerra, pues donde Sirius tiene como puntal a Eminem, Xm responde con Snoop Dogg… ya veis, son colegas pero por la panoja están en polos opuestos.
Por lo demás y en lo que a deportes se refiere Xm se ha quedado con el béisbol, ganando la partida a Sirius que tiene todos los que quedan (basket, hockey…) y que es un referente para los amantes del deporte… pero sin uno de los más seguidos en América del Norte.
No todo iban a ser buenas noticias para estas dos plataformas, y por ello ahora viene la parte “mala” de la historia, aunque sus ingresos han aumentado más del doble, los costes de programación, promoción y fichajes siguen siendo altÃsimos y se encuentran ambas en números rojos, la publicidad no les da lo suficiente, y no tienen todos los usuarios que quisieran. Además los canales de radio tradicionales amenazan con una ofensiva, se han unido para conformar otra plataforma digital y ofrecer una mayor calidad, la Onda Media sonará como la Frecuencia Modulada, y la Frecuencia Modulada como un CD… veremos como acaba este enfrentamiento de intereses, audiencia, música… y pasta, sobre y ante todo: pasta.

